martes, 10 de diciembre de 2013

El gradiente gravitatorio, efectos en la dinámica de placas

Euskal Herriko Kosta
Llegado a este punto, después de un año de diversión (cuando el trabajo se hace feliz no es un trabajo, es una diversión que enriquece personal y colectivamente), he considerado conveniente hacer un resumen de lo conseguido, para valorarlo y poder seguir adelante aprendiendo y enseñando lo que humildemente pueda, procurando ser fiel a las intenciones declaradas en mi tercer artículo (Evidencia):
“Los resultados del estudio los iré exponiendo públicamente en este blog por si son de su interés y le pueden resultar útiles.”

Castells
Porque en la vida no solo estamos para aprender, si no para crear y enseñar en la medida de nuestras posibilidades, y si con mucho esfuerzo conseguimos auparnos alguna vez a hombros de algún gigante para ver más lejos, los que nos sigan lo puedan hacer también subidos sobre los nuestros. Como humildemente dijo, y sin querer compararme obviamente con él, Sir Isaac Newton:
"Si consigo ver más lejos es porque he conseguido auparme a hombros de gigantes"



Agradezco sinceramente a todas las personas que seguís este blog, silenciosamente la mayoría de las veces y con interesantes comentarios otras, porque sois realmente las que hacéis que Lurrikara siga, bueno... vosotros y Google :-)
Os deseo lo mejor para el año que comenzaremos en breve.

Ahora, vayamos al asunto.

Las fuerzas de gravedad del Sol o de la Luna interactúan con la Tierra de formas diversas. Se sabe que la fuerza de marea es un efecto de esa interacción gravitatoria, que es la responsable de las mareas oceánicas y terrestres.

Además, del conocido efecto de aceleración de marea causante del gradual retardo de rotación de la Tierra, que hace que los días sean cada vez más largos, existen y pueden sugerirse otros muchos efectos consecuencia de la fuerza de gravedad de estos y otros astros.

Pero hasta el momento, la ciencia oficial atribuye a la fuerza de gravedad una limitada responsabilidad en la dinámica de placas. Solo concede a la fuerza de gravedad (terrestre) un papel en los límites de subducción, pero desprecia el efecto de la fuerza de gravedad de otros astros, como por ejemplo el Sol y la Luna, en este y otros aspectos de la compleja dinámica de placas.

Todo indica, sin embargo, que en realidad los vectores verticales de las fuerzas de gravedad de estos y otros cuerpos del Sistema Solar desempeñan un papel mucho más importante en la dinámica de placas, que el que se les dejaba interpretar hasta ahora.

Pero lo que me deja estupefacto es que siendo conocido el efecto de marea terrestre desde hace décadas, no se hayan desarrollado las consecuencias dinámicas del efecto en las placas tectónicas. Resulta asombroso que no haya podido nadie encontrar la evidente y sencilla relación determinante entre la tendencia gravitatoria y la tendencia sísmica. Parece ser verdad, permítanme el engreimiento, que algunas veces es necesaria la visión exterior de alguien ajeno a una disciplina científica para verla con una perspectiva diferente.

Comentaba en otro artículo de este blog (Variaciones cíclicas de elevación de las placas tectónicas), el evidente efecto directo que la fuerza de gravedad de la Luna y el Sol provoca en la dinámica de las placas tectónicas. El sistema GPS nos ha permitido observar que la litosfera varía cíclicamente su altura, coincidiendo con los ciclos de translación solar.

Similar efecto se puede comprobar en ciclos más cortos, diurnos y semidiurnos en el caso de las mareas oceánicas y terrestres, causadas por la combinación de la rotación de la Tierra y la interacción gravitatoria con la Luna y el Sol. Relación causa efecto que sigue poniéndose en duda a pesar de este y otros “indicios” en el caso de las mareas terrestres.

Como conocerán, la ley de gravitación universal define la interacción gravitatoria entre cuerpos con masa. Se aplica sobre un punto (centro de masa del cuerpo). Como los cuerpos no son puntuales y la masa se distribuye por todo el volumen de cada cuerpo, resulta más exacto calcular la fuerza con la fórmula de cuerpos extensos.

La masa interior de la Tierra, manto y núcleo, es atraída por el Sol y la Luna con diferente fuerza que la masa litosférica que se desplaza sobre ella (cual esferas concéntricas de densidades diferentes). Los múltiples momentos de fuerza provocados por el rozamiento entre diferentes capas de densidades diferentes en la Geosfera, provocan seguramente efectos desconocidos que están por descubrir y otros ya descubiertos (George W. Moore y R. C. Bostrom en 1973).

La masa litosférica ecuatorial es atraída con más fuerza por el Sol y la Luna que la masa litosférica polar. Las tensiones dinámicas verticales, derivadas de las mayores fluctuaciones de gravedad en la zona ecuatorial, junto a la limitada resistencia elástica de las placas litosféricas, podrían ser la causa también del cuarteamiento de las mismas (microplacas) en esa zona, algo que no ocurre en latitudes superiores, donde el gradiente gravitatorio hace que las fuerzas gravitatorias exteriores afecten de menor forma.
Tengamos en cuenta que la marea terrestre puede llegar a oscilar con una frecuencia semidiurna, y una amplitud de varios centímetros.
En cambio, la menor amplitud de fluctuación gravitatoria en las zonas polares, podría causar un efecto de “engranaje suelto” de la placa Antártica en relación con las placas contiguas.

Las variaciones de fricción entre placas en las zonas de subducción provocadas por el efecto gravitatorio de los astros, causan un comportamiento dinámico primordial en todo el sistema de placas.

Algunos indicios y argumentos de la influencia gravitatoria de algunos cuerpos del Sistema Solar sobre la litosfera son:

Indicios:
  • Mayor cuarteamiento de placas en las zonas ecuatoriales que en las zonas polares.
Los argumentos que aporto al debate son:
Creo que con este enfoque, seguiremos el camino correcto para llegar al fin al destino: Una mayor exactitud y suficiente antelación en el pronóstico sísmico, para que las predicciones sísmicas nos permitan paliar los indeseables efectos de los terremotos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario